The Rolling House, Barcelona
El proyecto Rolling House for the Rolling Society se ha desarrollado en tres capítulos: trabajo de campo, sistema y prototipo. 1.- El trabajo de campo incluye el registro y análisis de más de 100 testimonios de personas que viven o han vivido compartiendo piso en diferentes localizaciones del mundo. 2.- El sistema propone una red de rolling-invasiones urbanas, que asociadas a dispositivos existentes, permitan mantener unida en la distancia a la ciudad de los que comparten casa y no dejan de trasladarse en el territorio. 3.- El prototipo, presentado en abril de 2009 en Barcelona, permitió ensayar la construcción de un módulo atómico de Rolling House.
En una especie de learning from shared-houses, el estudio de campo ha permitido detector principalmente tres principios en ellas que desafían algunas de las certidumbres de la arquitecutra doméstica:
1er desafío: Del home sweet home al cuarto de estar como arena política.
La dialéctica público/privado pierde vigencia en las casas compartidas. La casa ha dejado de ser ese espacio despolitizado y pacífico, ajeno a las controversias públicas, para convertirse en una arena política. Espacio de permanente disputa, y punto de paso obligado de buena parte de las cuestiones políticamente debatidas. Lo personal es político.
2º desafío: la casa no es el espacio que nos es familiar, sino el fondo exótico de una vida incierta.
La casa compartida es el lugar en que encontramos la diferencia. Los otros no están fuera, sino en el mismo cuarto de estar. Las casas Erasmus son el fondo exótico del año que decidimos dedicar a cierta forma de incertidumbre cotidiana. La casa patera es el lugar en que en primera instancia se experimenta la extranjería. La casa no es el lugar en que encontrar las zapatillas que atesoramos desde años, bajo el sillón de orejas que heredamos de nuestra abuela, sino el escenario en que la diferencia se instala en esa esfera que opera como contexto de referencia[1] del resto: la cotidianeidad.
3er desafio: lo óptimo es peor que lo disponible
Mejor que una silla de diseño es el mueble encontrado en un contenedor. Mejor que un hotel de diseño, es un piso destartalado que en su día alguien pensó para una familia convencional. La capacidad de asociación se impone a la optimización. Las condiciones que hacen posible acceder al uso, son más urgentes que los criterios del diseñador. Y el ensamblaje posibilista de lo diferente, más que la uniformidad. Las casas compartidas son mejores en la medida en que están más disponibles y son más heterogéneas, y para ello tienden a ser equipamientos desoptimizados e irregulares.
El estudio de arquitectura Andrés Jaque Arquitectos, ha presentado, el primer prototipo de casa compartida: la ROLLING HOUSE. Un diseño que recoge el conocimiento acumulado por una comunidad que sin proponérselo vive como muchos arquitectos en los 60 creían que todos viviríamos en el futuro
La Rolling House incluye cuatro ideas estratégicas:
1.- Asignar a cada compañero de piso una cápsula de intimidad. Que contiene:
- Una cama, que mediante el despliegue de un biombo-almacén, se transforma en un espacio social, un saloncito, en el que recibir a los posibles visitantes.
- Un almacén de ropa y propiedades, diseñado como un baúl que fácilmente podrá ser transportado a una nueva casa compartida.
- Un santuario, como el corcho en que pinchamos las fotos que no queremos olvidar.
- Un invernadero, en que cuidar algo. Porque en muchos casos tener algo que cuidar, es la verdadera razón por la que tenemos una casa.
2.- Agrupar los equipamientos compartidos en una playa de cachivaches. Donde, sin compartimentaciones, en un espacio único y diáfano, se incluye:
- Una bañera-regadera levantada sobre patas. De manera que tras bañarnos, podamos utilizar parte del agua consumida, tras un elemental proceso de filtrado y separación de grasas, como agua de riego, de un jardín interior de macetas.
- Una cocina reiterativa. Varias neveras, varias cocinas elementales, para una casa en la que varios cocinan y friegan a la vez.
- Un aseo intermitente. Utilizando persianas textiles de apertura rápida, la ducha, el inodoro y el lavabo, se conforma, como espacio cerrado, sólo cuando va a utilizarse.
- Mobiliario de aquí y allá. Reivindicando la modernidad de lo obsoleto. Y también la radical actualidad de lo incoherente. Cada mueble viene según una historia. Los que no requieran especialización, serán los más fáciles de conseguir, si puede ser reutilizando. Los que requieran prestaciones especializadas, tendrán el rango tecnológico que sea necesario. Los que acumulan y restituyen la memoria, irán acompañándonos a lo largo de la vida, de Rolling House en Rolling House. Un parlamento de muebles y tecnologías que pretende que el diseño responda de manera simétrica, a la complejidad con que la realidad se compone.
3.- Sharing Wall. No existe una Rolling House perdida en el universo. Cada una tiene pequeños regalos que pone a disposición del resto. Si cada casa comparte a su vez algo con las otras, todas juntas tendrán de todo. En paralelo al pasillo de acceso a la Rolling House, un muro de pequeños armarios, contiene equipamientos que la Rolling House pone a disposición de sus vecinos. Un pequeño gimnasio, una biblioteca, un almacén de juegos de mesa, un secador de peluquería, una sauna finlandesa. Cada casa compartida se vincula a un vecindario de casas unidas por el deseo de ganar compartiendo.
[1] Berger, Peter y Luckmann, Thomas: “La construcción social de la realidad”. (1968)





















